lunes, 17 de diciembre de 2007
El UlTiMo FiEsTOn dEl aÑo
un abrazo con olor a mar
no sin antes decirles a los tres lokillos que dirigen todo esto que muchas gracias a ustedes porque ademas de la musica nos dimos cuenta que ademas de ordenadores hay pedacitos de pais detras de cada pantalla.
AmAtHiA
domingo, 16 de diciembre de 2007
despedida de fin de año
jueves, 13 de diciembre de 2007
martes, 11 de diciembre de 2007
lunes, 10 de diciembre de 2007
Foto de presentación
Mi güevonada del Prime

de: morro/Rubén Egea
Quiero ser el chacho de pura sangre
Buen cuerpo, buena voz y el país a mis pies
Quiero ser yo pero más chacho, más desafiante.
Las mujeres no entienden lo que ven en mí,
Los hombres no saben lo que las mujeres ven en mí
Yo no me veo mucho en el espejo,
No quiero que me digan narciso, pero a veces peco.
Pecar no es problema para el chacho de pura sangre
Ese man se las trae
Tiene la vida eterna en su historia,
Todos saben que la muerte como todas, coquetea con el chacho
Que envidia la que me da el chacho
Me consuela saber que es la paja mental de un hijueputa
Que si me encuentro con el chacho de pura sangre
Podré verlo con ganas de abrazarle y contarle que yo si existo
El chacho de pura sangre es un invento
Lo mismo que los malos de las películas
Aunque en el mundo hay mas malos por capitulo
Eso no me da culillo
Uno siempre tiene un héroe
Y uno siempre es el héroe de alguien
Los cristianos tienen a cristo, los budistas a buda
Y yo, al chacho de pura sangre.
El Chacho: en costeñol, dicese del protagonista de las peliculas. Di caprio es EL CHACHO de Titanic
sábado, 8 de diciembre de 2007
DISCURSO DE EVA Carilda Oliver Labra
Hoy te saludo brutalmente:
con un golpe de tos
o una patada.
¿Dónde te metes,
a dónde huyes con tu caja loca
de corazones,
con el reguero de pólvora que tienes?
¿Dónde vives:
en la fosa en que caen todos los sueños
o en esa telaraña donde cuelgan
los huérfanos de padre?
Te extraño,
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.
¿Cuándo vas a venir?
Tengo una prisa por jugar a nada,
por decirte: «mi vida»
y que los truenos nos humillen
y las naranjas palidezcan en tu mano.
Tengo unas ganas locas de mirarte al fondo
y hallar velos
y humo,
que, al fin, parece en llama.
De verdad que te quiero,
pero inocentemente,
como la bruja clara donde pienso.
De verdad que no te quiero,
pero inocentemente,
como el ángel embaucado que soy.
Te quiero,
no te quiero.
Sortearemos estas palabras
y una que triunfe será la mentirosa.
Amor...
( ¿Qué digo? estoy equivocada,
aquí quise decir que ya te odio. )
¿Por qué no vienes?
¿Cómo es posible
que me dejes pasar sin compromiso con el fuego?
¿Cómo es posible que seas austral
y paranoico
y renuncies a mí?
Estarás leyendo los periódicos
o cruzando
por la muerte
y la vida.
Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,
inerte,
desgraciado,
entreteniéndote en una aspiración del luto.
Y yo que te deshielo,
que te insulto,
que te traigo un jacinto desplomado;
yo que te apruebo la melancolía;
yo que te convoco
a las sales del cielo,
yo que te zurzo:
¿qué?
¿Cuándo vas a matarme a salivazos,
héroe?
¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?
¿Cuándo?
¿Cuándo vas a llamarme pajarito
y puta?
¿Cuándo vas a maldecirme?
¿Cuándo?
Mira que pasa el tiempo,
el tiempo,
el tiempo, I
y ya no se me aparecen ni los duendes,
y ya no entiendo los paraguas,
y cada vez soy más sincera,
augusta...
Si te demoras,
si se te hace un nudo y no me encuentras,
vas a quedarte ciego;
si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,
voy a llamarme nunca.
Ayer soñé que mientras nos besábamos
había sonado un tiro
y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.
Este es un amor
de nadie;
lo encontramos perdido,
náufrago,
en la calle.
Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.
Por eso, cuando nos mordemos,
de noche,
tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.
Pero no importa,
bésame,
otra vez y otra vez
para encontrarme.
Ajústate a mi cintura,
vuelve;
sé mi animal,
muéveme.
Destilaré la vida que me sobra,
los niños condenados.
Dormiremos como homicidas que se salvan
atados por una flor incomparable.
Ya la mañana siguiente cuando cante el gallo
seremos la naturaleza
y me pareceré a tus hijos en la cama.
Vuelve, vuelve.
Atraviésame a rayos.
Hazme otra vez una llave turca.
Pondremos el tocadiscos para sIempre.
Ven con tu nuca de infiel,
con tu pedrada.
Júrame que no estoy muerta.
Te prometo, amor mío, la manzana.





